Recetas por Ñatita


Budin de zanahorias

Cortar en rodajas 1 kilo de zanahorias. Cocinarlas preferentemente al vapor o con agua que las cubra. Retirarlas del fuego cuando esten tiernas pero no demasiado blandas. Procesarlas; colocarlas en un bol e ir agregandoles:
-2 cucharadas de queso rallado;
-nuez moscada a gusto;
-ajo y perejil picados;
-1 cebolla picada muy fina, cruda;
-sal;
-1 cucharada de almidon de maiz disuelta en agua o caldo;
-1/4 de morron rojo, asado, pelado y cortado en cubitos;
Y por ultimo 4 huevos, de a uno, mezclando bien cada vez.
Verter en un molde savarin, enaceitado y espolvoreado con pan rallado.
Cocinar a baño de maria en horno fuerte durante (mas o menos) 15 minutos, bajando a suave 10 minutos mas.
Desmoldar en tibio.
NOTA: puede bañarse con una salsita hecha con crema de leche y queso roquefort; o con mayonesa (para comerlo frio) o con salsa de tomates y champiñones.

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Torta de naranjas

Batir 3 huevos y 150grs. de azucar. Agregar 100 grs. de margarina blanda. Perfumar con esencia de vainilla, ralladura de 2 naranjas, ralladura de un limon. Mezclar bien. Con cernidor ir agregando 2 tazas de harina leudante mas 2 cucharaditas de polvo leudante, alternando con el jugo de las 2 naranjas y un poco de leche.
Volcar en un molde enmantecado enmantecado y enharinado. Espolvorear con azucar. Llevar a horno (precanlentado) moderado durante 20 o 25 minutos dependiendo del horno. Ya fria, cortar en 2 capas y rellenar con la siguiente crema:
-colocar en una cacerolita 1 huevo y 200 grs de azucar .
-mezclar con batidor de alambre.
-agregar 2 cucharadas de almidon de maiz disueltas en 1/2 taza de agua, unir todo muy bien.
-agregar jugo y ralladura de una naranja y medio litro de leche.
-llevar a fuego suave, revolviendo con cuchara de madera hasta que espese.
retirar del fuego.
-colocarle esencia de vainilla y nueces molidas a gusto.
Cuando enfrie la crema, rellenar y decorar con frutas frescas.


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Palitos de queso

Colocar sobre la mesada:
2 tazas de harina leudante
Agregar 60grs. de manteca o margarina
Con un tenedor deshacer la manteca integrándola con la harina.
Hacer un hueco, colocar allí:
1 huevo
1/2 cucharadita de sal
1 taza (de desayuno) de queso rallado
1 pizca de nuez moscada
Unir. Estirar con palote hasta 2 cm de espesor. Colocar en palca enmantecada y enharinada. Pincelar con una mezcla de aceite y pimentón dulce, espolvorear con orégano y ají molido. Con la ruedita de los ravioles, marcar palitos del ancho deseado, por el largo de la masa y después marcar "tramos" para determinar el largo (en el sentido contrario)
Llevar a horno caliente, de 10' a 15'.
Desmoldar enseguida para separar los palitos.


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Mermelada de zapallo

Esta recetita es muy, muy simple, pero también muy, muy rica!
Puede emplearse: zapallo común, zapallo anco (calabaza) o zapallo "sapito". Lo que sí hay que tener en cuenta es que cada especie haya llegado a su punto de maduración.
Para hacer la mermelada hacemos así: pelar el zapallo, lavarlo y cortarlo en trozos chicos, parejos en su tamaño.
Colocarlos en una cacerola con poquita agua. Cocinar hasta que esté blando. Colar y mezclar con azúcar. 
Y además agregar una cucharada sopera de jugo de limón.
Para las cantidades tanto de zapallo como de azúcar las medidas son:
-2 partes de zapallo
-1 parte de azúcar.
Se cocina a fuego muy suave, revolviendo cada tanto con cuchara de madera. Y en 15 minutos ¡la mermelada ya está! Si llegara a faltar líquido, ir agregando agua de la canilla.

Semillas de zapallo:

Las semillitas que retiramos del zapallo (de la receta de la mermelada) no las tiramos. Con ellas podemos hacer manualidades: las secamos al sol sobre papel de diario, luego decoramos frascos, marcos de cuadros, bandejas... las barnizamos para protegerlas.
Y, lo más importante ya que nos aportan mucho calcio, las podemos comer: las colocamos en una placa de horno, ya limpias de las fibras en que se encuentran, y se tuestan. Son sabrosas y nutritivas.
Antiguamente, como se cocinaba en fogón, es decir, había hornallas donde se prendían carbones, en los bordes -que se recalentaban- se colocaban las semillas de zapallo hasta que se doraban sus cáscaras, ¡riquísimas!